De Pensar a Sentir: diez semanas para volver a ti también en el amor

Fuera del amor confías en ti. Trabajas, decides, resuelves y sabes quién eres. Pero cuando una relación te importa, algo cambia:

Un mensaje puede cambiar tu día.

Un silencio te hace revisar lo que dijiste.

Empiezas a preguntarte qué siente él, si estás exagerando o qué deberías hacer para no perder el vínculo.

Y mientras intentas entender la relación, dejas de preguntarte cómo te sientes tú dentro de ella.

No te pasa porque seas una mujer insegura.

Te pasa en un lugar muy concreto: cuando querer a alguien despierta la necesidad de saber, anticipar o hacer algo para recuperar la calma.

Puedes tener clarísimo lo que aceptarías en cualquier otra situación y, con él, empezar a preguntarte si estás pidiendo demasiado.

Puedes decidir que no vas a escribir y, media hora después, encontrar una razón perfectamente lógica para hacerlo.

Puedes recibir una respuesta, sentir alivio y volver a dudar con el siguiente silencio.

No necesitas aprender a controlar mejor la relación. Necesitas recuperar margen para escucharte antes de actuar.

Comprender por qué te ocurre es importante. Pero quizá ya lo comprendes y, aun así, cuando vuelve a pasar, sientes la misma urgencia.

Sabes que no quieres perseguir una respuesta. Sabes que necesitas escucharte. Y, sin embargo, un silencio, una distancia o una conversación ambigua pueden devolverte al mismo lugar.

No es falta de voluntad. Cuando una respuesta se ha repetido durante mucho tiempo, necesitamos observarla mientras sucede y practicar otras posibilidades con tiempo y acompañamiento.

Yo también sé lo que es perder de vista tu propio criterio dentro de una relación.

Durante mucho tiempo intenté resolver desde la cabeza lo que me ocurría en los vínculos: entender, anticipar, buscar la conversación adecuada o la certeza que me permitiera estar tranquila.

Comprender mi historia fue importante, pero empecé a notar un cambio cuando también incluí lo que sucedía en mi cuerpo: la tensión, el impulso de contactar, la urgencia por resolver y lo que necesitaba yo en ese momento.

No se trataba de dejar de sentir ni de volverme fría. Se trataba de poder seguir conmigo mientras quería a otra persona.

De ahí nace De Pensar a Sentir: un proceso estructurado para trabajar con situaciones reales, prácticas concretas y cuatro sesiones individuales adaptadas a ti.

De Pensar a Sentir es un proceso acompañado, no un curso para hacer sola

Durante diez semanas avanzas a través de cuatro módulos con audios, fichas y prácticas, y tenemos cuatro sesiones individuales de 60 minutos para llevar el trabajo a lo que está ocurriendo en tu vida.

El contenido te ayuda a observar entre sesiones. Nuestros encuentros sirven para comprender lo que aparece, adaptar las prácticas y acompañarte a tu ritmo.

10 semanas · 4 módulos · 4 sesiones individuales de 60 minutos conmigo

No es un grupo y no tienes que esperar a que empiece una edición. Comenzamos cuando tú estés preparada.

Puedes querer a alguien sin dejar de escucharte a ti.

Durante el proceso trabajaremos para:

✓ Notar antes cuándo toda tu atención empieza a desplazarse hacia él.

✓ Distinguir la incertidumbre de la urgencia por hacer algo inmediatamente.

✓ Reconocer lo que sientes y necesitas antes de organizarte alrededor de lo que siente el otro.

✓ Permanecer un poco más con la duda sin buscar una certeza inmediata.

✓ Expresar necesidades y límites sin abandonar tu propio criterio.

✓ Recuperar tu capacidad de elegir, en lugar de esperar únicamente a ser elegida.

MÓDULO 1: Habitarte

MÓDULO 2: La emoción como guía

MÓDULO 3: Escuchar tu mente

MÓDULO 4: Elegirte

Quién te acompaña

Soy Leti

Soy Leti, terapeuta somática, terapeuta transpersonal y sistémica, y profesora de yoga y meditación. Acompaño a mujeres que fuera del amor confían en sí mismas, pero en sus vínculos pueden empezar a dudar de su criterio y perderse de vista.

En las sesiones integro conversación, atención al cuerpo y prácticas adaptadas a cada persona. No trabajo para decirte qué decisión tomar, sino para ayudarte a reconocer qué te ocurre y recuperar capacidad de elegir.

De Pensar a Sentir reúne materiales para trabajar entre sesiones y cuatro encuentros individuales conmigo para adaptar el proceso a ti.

Entenderte es importante. Poder responder de otra manera cuando vuelve a ocurrir, también.

“Conocía mi historia. Había hecho terapia. Sabía de donde venían muchas de mis dificultades, pero me seguía sintiendo igual. Hice el proceso con Leti y fue muy diferente a todo lo anterior porque realmente la clave estaba en el cuerpo. Hoy vivo mucho más tranquila y conectada conmigo misma y eso afecta para bien a todas las áreas de mi vida”

“Siempre he sido muy mental, muchos pensamientos repetitivos, me analizaba constantemente, siempre preguntándome si había hecho bien o mal. Leti me enseñó el lenguaje del cuerpo, y el cuerpo el de la mente. He dejado de juzgarme.” Las sesiones tienen algo mágico, no se puede explicar, solo se puede sentir."

Puedes seguir buscando la certeza en el siguiente mensaje. O puedes dedicar diez semanas a observar lo que ocurre, practicar otras posibilidades y revisarlas conmigo.

De Pensar a Sentir

De Pensar a Sentir

497€

✓ 4 módulos con audios, fichas y prácticas

✓ 4 sesiones individuales de 60 minutos conmigo

✓ Acompañamiento durante 10 semanas

✓ Acceso para siempre a todo el contenido

Pago único · 10 semanas · 4 sesiones individuales